Defensa Lemming
El caballo de las negras marcha directo al borde del tablero en la primera jugada. El nombre te dice exactamente qué piensa el mundo del ajedrez de ese viaje.
Después de 1. e4 Na6, las negras desarrollan un caballo a la casilla donde menos importa. Desde a6 vigila b4 y c5 y no participa en la lucha por el centro de la que se supone que trata la primera jugada. No hay ningún sistema secreto detrás ni un truco transposicional esperando tres jugadas más adelante. Es un encogimiento de hombros ante la teoría de aperturas, jugado por sorpresa y por el placer de ver al rival esforzarse de más en castigarlo.
El momento más instructivo de la línea les pertenece a los jugadores que muerden el anzuelo. Capturar con Bxa6 se siente como una victoria gratis, porque los peones del flanco de dama de las negras quedan doblados por nada. Después de ...bxa6 las negras tienen la pareja de alfiles, una media columna b abierta y una partida perfectamente jugable. A los jugadores de blancas que simplemente ignoran el caballo y construyen un centro les va notoriamente mejor. Esa es toda la lección del Lemming en un solo cambio: a las jugadas raras las castiga el buen desarrollo más que la refutación directa.
Como arma es honesta sobre lo que es. Entregas la pequeña ventaja por la que las negras suelen pelear y, a cambio, tu rival está fuera de libro en la primera jugada y quizá molesto, que a nivel de club vale algo real. Juégala en blitz por diversión, pero ten claro que cualquier plan natural de las blancas conserva una ventaja cómoda y que el caballo al final tendrá que disculparse y reubicarse en algún lugar útil.
Toma lo que las negras rehusaron: construye el centro completo con d4, desarrolla las piezas del flanco de rey, enroca y trata el caballo de a6 como un tempo ya embolsado. No hace falta cazarlo. Tampoco hace falta cobrarlo con Bxa6, porque cambiar un buen alfil por un caballo de borde y de paso reparar el desarrollo de las negras es justo la concesión que las negras esperan. Apunta tus piezas al centro, vigila las ideas ...c5 y ...Nc7 que buscan darle un trabajo al caballo, y deja que el espacio de más haga un daño lento y acumulativo.
El trabajo real de las negras empieza en la segunda jugada: lleva el resto del ejército a casillas sensatas antes de que las vacaciones del caballo salgan caras. Las ideas habituales pasan por ...d6, ...e6 o ...c5, y el caballo se reubica en c7 o c5, donde por fin toca la partida. Si las blancas toman en a6, recaptura con el peón b sin remordimiento. La pareja de alfiles y la media columna b abierta son activos genuinos, y los peones a doblados rara vez deciden nada. Lo que las negras no se pueden permitir es una segunda jugada de broma; una es una sorpresa, dos es una posición perdida.
A nivel de club (1600-2000 en Lichess), 1...Na6 es tan rara que no entra en las doce respuestas más comunes a 1. e4 de nuestra base de datos. Aun así la posición aparece 94,649 veces. La opción principal de las blancas, 2. d4 (31.6% de las partidas), puntúa un saludable 54%, mientras que el 29.1% de los jugadores que agarran el caballo con 2. Bxa6 puntúa solo 50%. La captura devuelve de verdad casi toda la ventaja. El tranquilo 2. Nf3 (20.9%) puntúa 52%, y el modesto 2. Bc4 (4.2% de las partidas) lidera calladamente a todos con un 63%.
- Familia
- Defensa Lemming
- Categoría
- Semiabierta
- Primera jugada
- 1.e4
- ECO
- B00
- Línea
- 1. e4 Na6